lunes, 18 de noviembre de 2013

TANGARANA



“DAÑOS COLATERALES ” de la
Reserva Nacional Pacaya Samiria (RNPS) I

El 2 de junio de 1940 se declara Zona Reservada el área fluvial del río Pacaya desde 500 metros antes de la boca de la cocha del Yanayacu hasta el paraje denominado Zancudo, situado en el cauce del mismo río para la crianza del paiche (Arapaima gigas). El 23 de octubre de 1944 se amplía la Zona Reservada para incluir el sistema hidrográfico de los ríos Pacaya y Samiria. El 10 de octubre de 1968 se decretó el establecimiento de una Reserva Nacional para la conservación integral de los recursos naturales. El 4 de febrero de 1982 se decretó la Reserva Nacional Pacaya Samiria (RNPS) con una extensión de 2.080.000 has.

La gestación de este “paradigma ambiental” viene de la mano con la finalización del segundo boom cauchero en la RNPS. La palabra caucho nos debe provocar, cuando menos, un escozor. El solo recuerdo del sistema de habilitación esclavista en el que se enclavó, generando sufrimientos inhumanos en miles de personas, irrita la piel y las entrañas. En este caso particular, fundamentalmente, del pueblo kukama, pero también de otros ciudadanos del departamento de San Martín atraídos por este boom cauchero.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, pescador en la comunidad de Tangarana

TANGARANA

Tangarana es una comunidad kukama situada en el distrito de Parinari, provincia de Loreto, área de amortiguamiento de la RNPS, por utilizar la terminología del Estado y ubicarnos “en el mapa”. A comienzos de 2013 llegan a un acuerdo con un maderero para vender algunos árboles. El precio es irrisorio: S/. 40.00 por árbol de capinurí (Clarisa nitida; Maquira coriacea) en la comunidad, que en Iquitos adquiere un valor aproximado de S/. 450.00. Esto levantó un asunto que vienen arrastrando por años.

Tangarana es la comunidad limítrofe con Santa Rita de Castilla (SRC) al oeste, surcando el Marañón, vamos. SRC es la sede de facto de las instituciones del Estado: Municipalidad, Centro de Salud, colegio de secundaria, Policía Nacional del Perú, Gobernación, Juez de Paz, Coordinación de Educación. Y Parroquia, que está en el origen del pueblo, pero que no pertenece al Estado. La combinación de estos elementos ha fraguado el mayor núcleo poblacional del distrito de Parinari (la comunidad nativa de Parinari continúa siendo la capital del distrito homónimo). Lo cierto es que gran parte del presupuesto municipal (cuando no se lo roban) queda en SRC. Unido a las demás instituciones hace del pueblo el enclave principal del distrito. La historia reciente de SRC indica que en los últimos 50 años le ha dado barranco[1] en 6 ocasiones, teniendo que trasladar el pueblo a una nueva ubicación, cada vez más arriba (río arriba), estrechando los límites de la comunidad de Tangarana.

Tangarana se fundó como comunidad en 1972. Previamente ya existían algunos vivientes y otros fueron expulsados de la RNPS (algunos invitados a salir y los remolones con el ejército y la policía, como si de delincuentes se tratara, abandonando sus chanchos y otras pertenencias). En la visita de 1972 del P. Agustín Alcalá Fernández eligieron autoridades y les ayudó en la creación del colegio de primaria. Hasta entonces los niños de Tangarana asistían al colegio de SRC, una distancia no despreciable en canoa. Además los adultos tenían que trabajar en las obras comunales en SRC, a pesar de vivir en el anexo que posteriormente tomó el nombre de Tangarana, por la cantidad de árboles de esta especie (Triplaris surinamensis var. chamissoana) que había en el lugar. En 1973 comienza a funcionar el colegio de Tangarana como un anexo a SRC. En 1974 lo hace como anexo a Unión y en 1975 se crea el colegio de Tangarana.

El crecimiento de SRC y los continuos barrancos han provocado la invasión de las tierras de Tangarana. Todo era normal, hasta que aparece el tema de la madera y una antena telefónica que se está construyendo en SRC (por aquello de abastecer con línea de banda ancha a Iquitos, que ya de paso nos favorece, aunque no hayan pensado en el río, otro efecto colateral, este positivo). El pago de la compañía de teléfonos por la ubicación en la antena, a quién corresponde: ¿a SRC o a Tangarana?

Las chacras de los moradores de SRC invaden el territorio de la comunidad de Tangarana. ¿Y los aguajales? En una época donde la monetarización se está haciendo imprescindible, el territorio (aguajales) se convierte en la despensa donde extraer la remuneración económica que permita solventar los gastos diarios.



© Parroquia Santa Rita de Castilla 2005, barranco

¿Es la titulación de la comunidad de Tangarana una solución? A corto plazo les aseguraría el territorio. A  medio plazo es inviable: en cuanto el barranco afecte a alguna comunidad, sean ellos sean los vecinos, el territorio se reconfigura y con límites muy precisos aumentan las tensiones en lugar de disminuirlas. Un ejemplo: si SRC está invadiendo la comunidad de Tangarana, Shapajilla invadió SRC, por el mismo problema: el barranco. “Lotizar” el territorio, titular comunidad por comunidad pequeños territorios va contra la lógica del río, genera conflictos innecesarios y desconoce las nociones indígenas. Para hacer justicia habría que titular el territorio integral del pueblo kukama-kukamiria, nada de titular comunidad por comunidad. A quienes les produzca urticaria la propuesta podrían pensar por un segundo “el bien” que le hace a la RNPS los pozos petroleros en su interior y no parecen estar muy por la labor de cuestionar tamaño despropósito con el fuerte impacto ambiental que está causando.

Un ejemplo más, para concluir: María, nombre ficticio, murió el 2011 en SRC. El diagnóstico: “brujería”. La “otra situación real” era que tenía su chacra en la comunidad nativa de Santa Clara. Una autoridad de esta comunidad la hostigaba para que abandonara su chacra. Ella no hizo caso. Esta autoridad entregó el territorio de la chacra de María a un médico (chamán) de Leoncio Prado. El médico quiso posesionarse de su nueva chacra y María no aceptó. Le escucharon en la vecina comunidad de Shapajilla al médico comentar que tal mujer “se las va a ver conmigo”. Al poco tiempo murió María aquejada por una afección pulmonar fruto de una tuberculosis largamente padecida. Poco antes de morir María insistía a su marido: “tráelo acá a ese hombre [el médico que le embrujó] a que me cure aquí, y si no quiere venir, mátalo, aunque vayas a la cárcel”.


Postdata 1: en el pueblo se rumorea que la Municipalidad está en conversaciones con el Ministerio de Agricultura para que abran una oficina en SRC [nosotros pensamos que es justo al revés: presión del Ministerio de Agricultura para “ordenar” el territorio]. Y como en el Municipio no se enteran de lo que hay detrás, aceptan gustosos, por aquello del “desarrollo” (?). Si no entienden los procesos de territorios, ¿generarán más dificultades? No nos queda ninguna duda. Titular comunidades dejando intocada la RNPS obliga a vivir en un espacio reducido que redundará en mayores problemas. Parte de la solución pasa por utilizar la RNPS, territorio ancestral del pueblo kukama, como su territorio actual. La idea de “vaciar” un territorio para cuidarlo es, cuando menos, cuestionable. Pero además no es practicado en toda la RNPS. En la cuenca del Yanayacu-Pucate (RNPS) hay comunidades asentadas. ¿Por qué no se ha permitido en las cuencas del Pacaya y el Samiria? ¿Cuidar implica desplazar a la población indígena? De nuevo insistimos en la titulación integral del territorio del pueblo kukama-kukamaria.

© Parroquia Santa Rita de Castilla 2004, Santa Rita de Castilla, barranco

Postdata 2: En el libro de los Jueces los israelitas describen a los cananeos como “otros”, “diferentes”. Posteriormente ocupan ese lugar arameos, moabitas, amalecitas, madianitas, amonitas y filisteos. Los necesitan como un extraño contra el cual Israel configurar su identidad. El territorio juega un rol preponderante: Israel invade territorios de otros pueblos. Pero el modelo geográfico de límites claros no sirve, las fronteras en Jueces son porosas, al igual que los límites identitarios.

Los israelitas en Jueces son superiores moral y religiosamente, pero no tanto. En ocasiones aparecen israelitas cometiendo infamias, conduciéndose como achacan a sus enemigos (Jue 19, 23-24). Existen personas con una identidad no clara, o más bien ambigua: Caleb, Otoniel, Acsá, Sangar y Dalila, entre otros. Militarmente Israel es inferior. Y no faltan personajes híbridos que encarnan a la vez el Yo y el Otro.

Las mujeres también son un “otro” frente a la masculinidad de Israel. La suma de patriarcado e imperialismo da a luz a la brutalidad. Los hombres de Israel sacrifican a la hija de Jefté (Jue 11, 29-40), matan a la concubina (Jue 19) y violan a las hijas de Israel: las vírgenes de Yabés de Galaad y las muchachas de Siló (Jue 21). Sometiendo a las mujeres, Israel recupera su masculinidad (e identidad) que habían perdido al ser dominados por otros hombres e imperios. Si esto sucede con las mujeres propias no es más halagüeño lo que sucede con las mujeres de “los otros” que provocan infidelidad por seguir a dioses extraños. En Jue 3, 6 los israelitas se casan con las mujeres de los otros y sirven a dioses ajenos, pese ser conductas condenadas para un israelita. Vamos que no es muy ejemplarizante que digamos, como la vida misma. Y ahí radica su interés para escudriñar también en estos tiempos la(s) presencia(s) de Dios en nuestras vidas.

II

San José de Samiria está ubicada en el distrito de Parinari, provincia de Loreto, en la Reserva Nacional Pacaya Samiria (RNPS), en el tramo final del río Samiria. Actualmente tiene 447 habitantes, una de las comunidades más pobladas del distrito de Parinari. Está conformada por familias que han bajado del departamento de San Martín y algunas familias kukama, que se han ido mezclando con el paso de los años. Se fundó el 19 de marzo de 1924 con la familia Apagüeño, provenientes de Chazuta, mas algunas familias que había en la zona. Desde comienzos de los años 90 se integró en AIDECOS (Asociación Indígena de Desarrollo y Conservación del Samiria). Todos conversan en castellano, pero la lengua indígena más hablada es el quechua sanmartinense. San José de Samiria ha sido una comunidad que ha tenido directivos en AIDECOS y ORPIO (Organización Regional Pueblos Indígenas del Oriente, base regional de AIDESEP), lo cual no impide que siempre haya tensiones por no querer “ser indios” y “no ser kukama”. Estos debates se han producido sobre todo en torno a la escuela y la educación intercultural bilingüe.

En San José de Samiria se encuentra el sitio arqueológico El Zapotal, cercano a la laguna de Yarinacocha relacionado con los Omagua del s. XVI. En él se han encontrado áreas diferenciadas para vivienda y cementerio. Se han hallado piruros para el hilado, vasijas con restos humanos a modo de sepulturas y material lítico. El uso de urnas funerarias, en este sitio, es posterior a los enterramientos sin vasijas. Los cantos rodados hablan de los circuitos comerciales con otras áreas que intercambiaban, tal vez, por cerámica y textiles.

La comunidad está segmentada, como mandan los cánones. Hay tres iglesias: “Dios es amor”, “Jesús es mi refugio” y la iglesia católica. Las dos primeras son pentecostales, pero en ocasiones pelean como “verdaderos enemigos”. Es fácil comprender que las alianzas no son eternas y la estabilidad no es un valor codiciado ni apreciado.

Las autoridades dependen de las “sangres”: apellidos. Aupar una autoridad depende del consenso. Son muchas las variables. Los chismes y decires van configurando la comunidad. En el día a día se va viendo el desgaste de las autoridades o su consolidación, dependiendo de los acontecimientos y los chismes. Las alianzas con instituciones y personas ajenas a la comunidad, especialmente en el distrito, provincia o en la ciudad son fundamentales para reforzar o debilitar una posición.

La circulación de dinero en las comunidades se va intensificando año tras año. Sólo hay que observar las cajas de gaseosa y cerveza que se bajan de los botes y lanchas para las comunidades, o contar las botellas de plástico que pueden navegar, cual náufragos, por el río cualquier día. Los jóvenes se están marchando a Lima en busca de un sueldo puesto que en la zona no existen remuneraciones. La extracción de recursos naturales: madera, aguaje… generan algunos ingresos. La agricultura, ya sabemos, no da nada más que para comer. Y con la pesca se va viviendo, pero nada más. El cuidado del medio ambiente no es una preocupación. “Diosito lo ha puesto ahí y nadie debe mezquinarlo”. Pero los recursos se van acabando.

 © Parroquia Santa Rita de Castilla 2013, algunos integrantes del Comité

En noviembre de 2009 surge un “Comité de manejo de recursos naturales” en la comunidad conformado por 77 personas para cuidar 4 cochas: Cuycuyute, Carococha, Yarina y Salva. Desde el 2010 se produce un proceso de erosión, normal en estos casos, que va provocando la retirada de algunas personas. El abandono se debe, entre otras razones, al tiempo que se demora en cuidar para que se puedan servir. Este diferir las apetencias provoca que la gente se retire, puesto que el tiempo dedicado a cuidar es tiempo que no puedo utilizar para solventar las muchas necesidades primarias que hay que atender. Diferir la gratificación es un problema de difícil solución. Para setiembre de 2013 sólo quedan 17 personas en el Comité, cuidando únicamente dos cochas: Cuycuyute y Carococha. Las otras dos cochas han ido entregando a la comunidad para que se puedan servir en diversos momentos de este proceso. En realidad las han depredado.

Las autoridades van cambiando en la comunidad. El 2010-2012 estaban ocupando cargos en la comunidad personas vinculadas con el Comité. Pese a las dificultades existentes, tenían fuerza suficiente. A comienzos de 2013 en una asamblea comunal se produce un cambio de autoridades. Quienes van a ocupar ahora los cargos son personas ajenas al Comité que ve con malos ojos que “mezquinen” los recursos existentes, fruto ya de 4 años de cuidado. Mezquinar es el peor pecado que se puede cometer en poblaciones indígenas. El disfrute de los bienes por parte de todos los comuneros forma parte de la redistribución y hace honor a la igualdad radical. Equidad que se está quebrando poco a poco, pero que tiene en la brujería y la envidia dos poderosas herramientas redistributivas.

Las nuevas autoridades quieren anular el Comité. Las peleas son muy duras. La RNPS ha retirado su apoyo al Comité y la radiofonía que les había prestado para que estuvieran comunicados. Por el medio ha habido extracción de madera ilegal y la expulsión de guardaparques de las cochas que estaba manejando el Comité por los partidarios del presidente comunal, con palabras altisonantes y otras medidas de fuerza que dejamos a su imaginación. Digamos que la RNPS se retira y queda en manos de la comunidad. Por un lado el grupo de manejo, por el otro las autoridades de la comunidad: “que peleen entre ellos”.

Adobando el guiso se aproxima la festividad de Santa Rosa de Lima, patrona de la Policía Nacional del Perú (PNP). Y claro, hay que celebrarlo. Así que la PNP solicita a las autoridades de San José del Samiria un paiche, como colaboración. Las autoridades aceptan. ¿Saben dónde han ido a pescar? Claro, a Cuycuyute, la cocha que está manejando el Comité, sin haberles solicitado permiso. Sobre la PNP, ¡qué les vamos a decir que no se intuya!

En el fondo lo que hay es madera: lupuna, capinurí, cumala, copahiba, canela moena. Es sintomático, uno esperaría (¡ay, ingenuos!) maderas de primera línea: caoba, cedro. Pero solo quedan maderas de menor calidad, ¿hasta cuando?

© Parroquia Santa Rita de Castilla 2013

Recogemos algunas frases de la conversación mantenida. Lo haremos en dos partes. En una primera nos fijaremos en la situación que se ha creado al interior de la comunidad y en la segunda, lo que piensan los integrantes del Comité que estuvieron en la reunión sobre la RNPS y el SERNANP. Nos parece conveniente tomar en serio el sentir de la gente puesto que es la posibilidad de entender los conflictos. Damos por supuesto que el conflicto es una de las formas de organizarse en sociedad, no necesariamente es negativo, aunque puede señalar límites de sufrimiento que podrían rebasar el umbral permitido y desencadenar una oleada de violencia.

La peor acusación que se puede hacer en pueblos indígenas, la que más duele: “nos dicen que somos ambiciosos y les mezquinamos que pesquen, saquen aguaje y chonta”. Unimos a esto que los recursos son para servicio de todos “porque Diosito los puso ahí para servirnos todos”. “Tienen cochas para cuidar, pero no quieren”. Tradicionalmente no existe noción de cuidar la naturaleza. Si se ha organizado un Comité ha sido por la falta de recursos. En el sustrato permanece la idea que con el agotamiento de los recursos se “voltea el mundo” y comienza de nuevo otro mundo. Sustentando esta idea subyace que el agotamiento es provocado por mal comportamiento humano. La frase: “esto se solucionaría si la comunidad se organiza, pero el Presidente Comunal no quiere”, da por supuesto que hay que organizarse para cuidar y eso no lo admite toda la población, ni de lejos. “Todo el problema es por madera”, resumen en una frase lapidaria como un latigazo. Notemos que lo que los madereros (ilegales, por cierto) pagan en las comunidades por la madera es irrisorio. Y detrás está todo un sistema que necesita dinero a costa de recursos naturales.

“Los que han salido del Comité son los que más nos están haciendo la contra”. Personas que han trabajado al principio y no se han beneficiado porque han salido antes de que se produjeran los recursos están resentidos por la posibilidad que han abandonado y prefieren eliminar cuanto antes al Comité. Una comunidad dividida, con peleas al interior de la misma en torno a los recursos naturales, no es el ideal que debemos pretender.

“El presidente comunal dice que el Comité no le deja trabajar”. Hay diferentes pareceres en la comunidad y no se llegan a poner de acuerdo. Los consensos son difíciles, pero hasta que no se alcanzan por unanimidad no son respetados. Por mientras las alianzas son muy débiles y pueden cambiar en cualquier momento.

Y lo más grave de todo, aquello que tensa la cuerda hasta límites insospechados: “ya no nos llaman en el padrón de moradores, ya no nos llaman en lista para los trabajos comunales”. “El presidente comunal dice que no nos van a firmar documentos para el Programa Juntos porque no le dejamos trabajar”. Una comunidad grande como San José de Samiria “puede estar” al borde de la ruptura; “puede estar” no significa que lo esté o que llegue a cumplirse; “puede estar”. Las comunidades grandes presionan mucho sobre los recursos naturales. En este sentido las comunidades pequeñas defienden mejor el territorio y los niveles de tensión son más manejables (entre otras razones por el tema de “las sangres”: los jefes de familia “pueden” poner más orden; “pueden” no significa que lo hagan). La división de la comunidad, si se llegara a producir, perjudicaría el número de alumnos del colegio, con lo cual perderían profesores y empeoraría, si todavía cabe, aún más el sistema “instructivo”. Dejamos para una segunda parte lo que dicho Comité piensa de la RNPS y el SERNANP.

Las autoridades distritales (alcalde, gobernador, juez de paz, policía) han sido llamadas hace tiempo para ver esta situación. No han podido resolver. La fiscalía de Nauta también ha venido, tampoco hay solución. Nuestra visita se enmarca en la programación a la comunidad cristiana de San José de Samiria. Al finalizar nuestras reuniones nos llevaron a la cocha donde nos estaban esperando el resto de participantes del Comité que no asistieron a la comunidad cristiana. Nosotros no podemos dar solución, pero señalamos que el problema es mucho más grande de lo que parecen ver (más bien oscurecer) las autoridades.

La reunión tuvo lugar en Cuycuyute, estaban presentes 10 adultos y un niño de unos 10 años. Tres de ellos son católicos y los 7 restantes de la iglesia “Jesús es mi refugio”. La reunión con la Parroquia tuvo su origen en una petición de los miembros del Comité pentecostales, que querían “escuchar a los párrocos”. “Ellos nos pueden ayudar con lo que saben, pero en religión no saben nada”. La iglesia “Dios es amor” defiende al presidente comunal. Los católicos están divididos: algunos defienden al Comité y otros al presidente comunal. Las alianzas, repetimos, son lábiles y se renegocian constantemente.

En el Puesto de Vigilancia 1 (PV1) del río Samiria el 5 de octubre de 1998 asesinaron a dos biólogos y un guardaparques. Un crimen execrable que no se debe repetir en ninguna circunstancia. La violencia, en cambio, no está conjurada. Sólo que ahora son los miembros de las mismas comunidades, como queda demostrado en el caso de San José del Samiria, quienes combaten entre sí.



© Parroquia Santa Rita de Castilla,
Niña de San José de Samiria 2004
III


Esta es la segunda parte de la reunión mantenida en la cocha de Cuycuyete, en setiembre 2013, con parte del “Comité de manejo de recursos naturales” de San José de Samiria. En esta oportunidad nos centraremos brevemente en lo comentado en aquella reunión sobre la RNPS y el SERNANP (Servicio Nacional de Areas Naturales Protegidas).

Escuchar a la población local, además de ser un acto humano necesario, nos da oportunidad de pensar de otra manera, desde su punto de vista, vislumbrar los sentimientos y buscar soluciones a situaciones de injusticia. Ya Pablo VI decía aquello de “si quieres la paz, defiende la justicia”.

Pasemos de frente a reseñar algunas de las frases escuchadas: “El SERNANP  se está lucrando con nuestros recursos”. “A nosotros deberían darnos nuestra mensualidad porque cuidamos mejor que los guardaparques”. Los grupos de manejo están bien, pero si ellos hacen su trabajo, ¿no deberían recibir algún tipo de compensación al respecto? Esta inequidad de sentir que ellos trabajan y otros se lucran con su trabajo es fruto de una asimetría que se debe corregir. De no ser así es una fuente de tensiones permanente. Y es mejor prevenir que curar.

“Nosotros chocamos con la gente y ellos [trabajadores del SERNANP] están cobrando su dinero”. En esta otra frase ya no solo se intuye la injusticia por el trabajo realizado, en la primera parte se hace referencia al “choque”. Esta sensación de confrontación no es inventada, ni fruto de la diversión. Es un choque real con su propia gente. Si las alianzas son efímeras y cambiantes, estos choques reconfiguran permanentemente las relaciones. Alimentándose de estos choques está la brujería. Es más fácil que en el proceso de una enfermedad, o la muerte, sea acusado de brujo aquella persona con la que has mantenido un conflicto. La violencia en pueblos indígenas no siempre es romper a palos la cabeza del contrario, en ocasiones se vehicula por la brujería, y el resultado es la enfermedad o la muerte. Las consecuencias son igual o más dañinas que los palos.


© Parroquia Santa Rita de Castilla 2013, criadero de taricaya en Cuycuyute.


Continúan las quejas: “No podemos sacar recursos porque no tenemos Plan de Manejo, pero los que no están cuidando extraen y no les denuncian”. La burocracia era un pilar de la Modernidad, pero ni los pueblos indígenas ni la (post-, trans-, Modernidad) aceptan este utilaje propio de otras épocas. ¿No se pueden encontrar otros medios más rápidos y eficaces? ¿Se imaginan ustedes a Bill Gates… haciendo papeles para cada idea que tiene? Resulta que el Estado disminuye la burocracia con los grandes (si no se van a otros mercados) y para su población aumentan los trámites. Amén de suponer una carga para quienes cuidan, dando la sensación de que es mejor depredar que cuidar legalmente (papeles, papeles, papeles…).

Una frase como la siguiente desnuda por completo lo que hay por detrás: “mientras a ustedes [al Comité] no les demos una orden de desalojo, no se muevan de ahí”, les dice un funcionario del SERNAMP, tan amigablemente. Es decir, “no se muevan de ahí”, cuiden, lo están haciendo bonito, pero si hay problemas (violencia) nosotros [SERNANP] no estamos. Nos evaporamos, pero ustedes continúen ahí. Hace falta tragaderas para soltar una perla de ese calibre. Seguramente se hace sin pensar, pero precisamente por eso las aporías y los gazapos dejan entrever mucho mejor el trasfondo.

“No estamos depredando, sino protegiendo”. Esta frase va acompañada de poder servirse del fruto de su trabajo. La sensación que acarrean, como hemos visto anteriormente, es que no es así. Trabajan, protegen, cuidan… pero no se ve los resultados, es más se tienen que enfrentar a sus propios comuneros. Este cuidado, esta no depredación, es lo que ellos sienten que no es compensada.

Y para concluir: “Nos sentimos solos con nuestro trabajo”. Podríamos utilizar el término abandonados, aunque no se pronunció en la conversación. Estamos cuidando, estamos en peligro por cuidar nuestros recursos con comuneros de nuestra misma comunidad y no tenemos ningún tipo de respaldo. Esta sensación de abandono, de soledad, de no importar lo que ellos hacen y son es el origen de una gran frustración. Y la frustración…


© Parroquia Santa Rita de Castilla 2004, puerta de casa en San José de Samiria.


IV


Santa Clara es una pequeña comunidad nativa kukama situada en el distrito de Parinari, provincia de Loreto, asentada en el río Marañón, a espaldas del río Samiria. Celebran como su fecha de fundación el 17 de diciembre de 1978. Son familias provenientes de las comunidades al interior del río Samiria, cuando “han sido invitados a salir de la Reserva”, antes de que entrara la policía y el ejército para desalojar “a los que no supieron hacer caso”. En la actualidad cuenta con 93 habitantes.

Por ser una comunidad pequeña la defensa de su territorio no es sencilla. Con la vecina comunidad de Mundial llegaron a un acuerdo por el que ambas se comprometieron a respetar a las personas que tienen chacra en la comunidad colindante, pero han tomado la decisión que en los próximos años cada comunero hará chacra en su propio territorio. Tienen que soportar que algunos vecinos de Santa Rita de Castilla (SRC) mantengan chacra en su comunidad y no es tan fácil desalojarlos puesto que en SRC hace tiempo que no hay terreno para hacer chacra, teniendo que invadir el territorio de las comunidades vecinas.

Los límites de Santa Clara lindan con Nueva Arica, San Martín del Tipishca y Mundial, con raya de por medio en un plano. El resto del territorio lo marca el río, como frontera natural. Santa Clara en los últimos años ha tenido que reubicarse en varias oportunidades por motivo del barranco, en estos momentos existe una gran playa, en tiempos de vaciante, que les hace difícil el acceso al agua en periodo estival.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, comuneros de Santa Clara llegando de la chacra, 2010.


La vecina comunidad nativa de Leoncio Prado es casi cinco veces más grande, 440 habitantes. En ella están asentados algunos comerciantes importantes en la zona. Posee Posta Médica y colegio de secundaria. También en los últimos años han tenido que lidiar con el barranco. Como Leoncio Prado comparte isla con la comunidad nativa de Fortuna y el barranco ha ido comiendo la isla, se han ido quedando sin territorio. Lo curioso del asunto es que el río Marañón ha comido parte de Leoncio Prado y ha dejado barro en el área contigua a Santa Clara, con un caño de por medio: caño que conecta el Marañón con el Samiria.

En noviembre 2012 los comuneros de Leoncio Prado se comprometieron a pagar S/. 30.00 ($US 10 aprox.) después de la cosecha por sembrar en el territorio de Santa Clara. Así consta en el libro de actas de esta última comunidad. Tácitamente están reconociendo el derecho de Santa Clara sobre ese barreal. Pero de los 18 comuneros de Leoncio Prado involucrados en esta situación tan solo 3 han cancelado su deuda del 2012, el 2013 nadie ha cancelado todavía. Se presume que no lo harán. Lógicamente los comuneros de Santa Clara están molestos y han invitado a una reunión en su comunidad a los comuneros de Leoncio Prado con las autoridades distritales de SRC. Reunión a la que no han asistido.

Los comuneros de Leoncio Prado involucrados en esta situación dicen haber consultado a los funcionarios del SERNANP (Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas) si tienen obligación de pagar esa cuota. Dichos funcionarios les han comunicado que el territorio es del Estado y, por tanto, no les deben cobrar. El involucramiento de funcionarios del SERNANP en la disputa desbarata los acuerdos. ¿Puede el SERNANP inmiscuirse en asuntos de las comunidades nativas? Por si fuera necesario, recordamos que los derechos del pueblo kukama sobre su territorio es muy anterior a la creación de la RNPS, con varios cientos de años de por medio. Por aquello del “derecho consuetudinario” los acuerdos entre comunidades son leyes para ellos que deben ser respetadas, para instrucción del SERNANP.

Los problemas de límites en las comunidades está siendo un asunto nuevo. Antes también existía, pero no parecía importar mucho, era más bien un asunto individual o familiar. Ahora son las comunidades las involucradas. Por citar algunos casos en disputa: Lisboa y Libertad del Choroyacu, San Juan de Lagunillas y Santa Isabel de Yumbaturo, San Miguel y San José de Samiria, Leoncio Prado y Fortuna, Rocafuerte y San Roque, Rocafuerte y Ollanta (límite entre distritos), Concordia y Puerto Lima, Concordia y Berlín, San José de Saramuro y California, Maypuco y San Antonio, Nueva Alianza y Chanchamayo. Por citar unos pocos casos nada más. Las comunidades pertenecen a los distritos de Nauta, Parinari y Urarinas, provincia de Loreto. Algunas de ellas están dentro de la RNPS y la mayoría en su área de amortiguamiento.

Detrás de todo esto suele haber disputas en torno a la madera: capinurí, lupuna… En situaciones de empobrecimiento, por deseo de adquirir nuevos bienes de consumo, que no soporta el ecosistema, el nivel de agresividad está aumentando en torno al territorio. A esto podemos añadir que en lugares como SRC se importan pollos de Yurimaguas, muchos días no hay nada que comer y las familias prefieren comprar menudencias de pollo, sólo unos pocos pueden comer la carne. De igual manera, en pocos años se ha ido viendo cómo se incrementa la venta de huevos en las tiendas.

¿Titular comunidades? La comunidad nativa de Bello Horizonte, distrito de Nauta, provincia de Loreto, posee título de propiedad, pero al caprichoso Marañón no le importó comérsela. Poseen el papel, el territorio está en medio del río. Han tenido que solicitar un espacio en la comunidad nativa de Lisboa para poder hacer su caserío. La titulación de comunidades, con GPS de por medio, lejos de disminuir las tensiones, las aumentará, al tiempo. Es una locura establecer límites fijos, pequeñitos, demarcados por GPS, en un “territorio móvil(-volatil)”, por el barranco. Si le unimos la urgencia de conseguir dinero para sobrevivir, que presiona sobre los recursos, conllevará una defensa más violenta del espacio entre comunidades. Dicho sea de paso, las comunidades poseen relaciones de sangre, matrimoniales, de compadrazgo, entre otros. Insistimos machaconamente: hay que titular grandes espacios, el territorio ancestral del pueblo kukama, su territorio integral (o al menos varios “territorios intregrales kukama”: la RNPS, el Nanay…, sin dejar por eso de pensar en los kukama de las ciudades).

Regresando a Santa Clara. Los comuneros de Leoncio Prado afirman: “no me vas a cobrar por utilizar mi patio”. Lo que anteriormente fue el patio de su casa se lo comió el Marañón. A medida que el apetito del río le obligaba a tragar más tierra de la comunidad de Leoncio Prado fue depositando barro en Santa Clara. Barreal que ahora reclaman como “mi patio”. Santa Clara, con buen criterio, avala su petición con un acuerdo firmado en libro de actas. Y las actas firmadas libremente se convierten en leyes en las comunidades nativas, leyes que deben ser respetadas. Mientras la RNPS mantenga una política de no asentamiento de comunidades al interior de la misma, no tendrá solución este complejo problema que puede reventar en forma de brujería, entre otros posibles estallidos. Una válvula de escape, con gran sufrimiento para las familias indígenas, es la migración en busca de un trabajo, habitualmente mal remunerado, en Lima o en ciudades costeras, siguiendo el despegue económico peruano.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2012. Baño en la comunidad de Santa Clara, perteneciente al proyecto de agua y desagüe. Lo primero que se ve llegando a la comunidad, no son las casas, son los baños. El arquitecto que los diseñó merece un premio: se hace acreedor de una gorra para tapar su mollera. Los tubos, por cierto, están malogrados desde el primer día, no hay desnivel.


Posdata: La reunión convocada por la comunidad de Santa Clara se llevó a cabo el 16 de octubre de 2013. Como queda indicado, sólo asistieron a la convocatoria los miembros del equipo parroquial. Seguramente las autoridades de SRC no quieren indisponerse con la comunidad de Leoncio Prado, casi cinco veces más grande. Y los comuneros de Leoncio Prado, estimulados por los consejos de funcionarios del SERNANP, sintieron la fuerza necesaria para obviar la plasmación de su firma en el libro de actas de la comunidad de Santa Clara, que ya no piensan cumplir. Como anécdota: al día siguiente, 17 de octubre de 2013, se jugó un partido de fútbol entre muchachos de ambas comunidades, en Leoncio Prado. Un joven de Santa Clara tuvo que ser evacuado a Iquitos por rotura de hueso. No conviene precipitarse en sacar conclusiones, la anécdota está traída para ver la relación entre comunidades vecinas.

Santa Rita de Castilla, octubre 2013



Nota: estos breves artículos pretenden sugerir más que realizar una reflexión sistemática. Queda mucho trabajo por hacer. Se precisa de más tiempo y otro soporte diferente a un blog para acometer ese tipo de reflexión, que no descartamos.

P. Miguel Angel Cadenas
P. Manolo Berjón                                       
Parroquia Santa Rita de Castilla                                
Río Marañón                                                         


[1] Los grandes ríos de la Amazonía no tienen curso fijo. En SRC estamos a 100 msnm. El desnivel es mínimo y el río busca los meandros necesarios para que el agua se deslice hasta el Atlántico, a unos 3500 km. de distancia aproximadamente. Este cambio de curso, en suelos aluviales, es lo que denominamos barranco, provocando nuevas y continuas ubicaciones de las poblaciones que son literalmente comidas por el río.

martes, 5 de noviembre de 2013

MEDITACION ANTE UN CUADRO DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS

INTROITO.-
Los esclavos no son despreciables, simplemente no son gente. Esa chusma que se arremolinaba en los arrabales de la Lima colonial son poco menos que deshecho. El tiempo se encargará de olvidarlos. Mejor dicho: nadie sabrá que han vivido. Aquellos que han nacido para sufrir, a lo suyo; para el resto, “pan y circo”, que diría el romano. Y sin embargo, la mejor catequesis de la iglesia católica peruana está perfectamente plasmada en ese cuadro. Ese cuadro pintado con dolor, sufrimiento, penalidades, desarraigo, olvido y sangre.


I.-
Estamos en el mes de octubre y los católicos de Santa Rita de Castilla se reúnen en las casas para rezar ante el cuadro Señor de los Milagros. Se organizan, rezan, invitan. Cada día es similar: recogen el cuadro de una casa, salen en procesión hacia otra casa previamente acordada, que desea recibir el cuadro. Entran y el dueño de casa “da unas palabras de bienvenida” a los asistentes. A continuación la celebración de la Palabra de Dios. Llaman la atención los cantos, las peticiones (siempre por la salud y “por mis hijos que están lejos de mi”, entre otras) y la predicación. La forma de predicar indígena es una vuelta a repetir el texto bíblico con otras palabras, nada de andar sacando conclusiones para hoy. Esta última hermenéutica será muy interesante, pero es occidental, y a los indios no parece interesarles. A continuación la dueña de casa, con alguna de sus hijas adolescentes, mujercitas, o conocidas de sus hijas, comparte algo: lo habitual es café y un pan, pero también puede ser gaseosa y galletas, upe y pan, entre otras. En ocasiones, en medio de la risa, se escucha decir: “ya estamos en el mes de octubre, el mes del engorde”. Mientras se reparte la comida se conversa de la vida misma. Los que desean aportan algo de dinero (lo común es entre S/. 0.10 y S/. 1.00). Sin ser obligatorio casi todos aportan. El 31 de octubre ese dinero sirve para una fiesta de todo el grupo. Finaliza el acto con un padrenuestro y las indicaciones de qué hogar visitar mañana. La “peruanidad” juega un rol importante en estos encuentros.

II.-
María, [todos los nombres están cambiados], tiene tres hijos: un joven de 19 años, una señorita de 12 y un niño de 7. Su marido trabaja en Lima desde hace un par de años, en uno de esos comercios de Mesa Redonda, cual “esclavo” moderno. Al principio el marido le enviaba algo de dinero, pero ahora ya hace un tiempo que no le gira. Ella cree que su marido, en lugar de enviarle dinero a ella, se lo envía a su mamá, suegra de la señora. Se le llenan los ojos de lágrimas al recordar la situación. No es el escenario más dramático. Ella se levanta muy temprano para hacer algo de comida que vender. Además se apoya en uno de esos programas gubernamentales que atienden a los niños menores de tres años en las casas, recibiendo una propina de por medio. Su hijo de 19 años trabaja en el Municipio, en uno de esos trabajos de economía sumergida. Con esfuerzo salen adelante, ¿y el desarraigo, la separación, la soledad?

José fue elegido para rezar en las noches en las familias que recibirán el Señor de los Milagros. Comenzó el mes de octubre, pero ha tenido que viajar “a la palma”. Su hijo promociona la secundaria este año y no tiene para pagar las cuotas de colaboración de la promoción. Quien piense que es una tontería le invitamos a vivir en un pueblo pequeño y sentirse aislado. Nos lo contaba su mujer una noche, ella es evangélica.


Altar al Señor de los Milagros en un hogar de Santa Rita de Castilla
© Parroquia Santa Rita de Castilla, octubre 2013. 

Federico tiene más de 50 años y sus hijos le han animado para viajar a Lima: “aquí hay trabajo, papi”, le han dicho. Su mujer decía que se ha ido para seis meses, “para hacer algo de plata”. Pasadas las primeras semanas no se acostumbra: “es muy penoso”, decía su mujer. Permanecerá un mes en Lima y luego regresará. Aquí le esperan su mujer, tres de sus hijos pequeños y varios nietos. Cuando se fue a Lima a su mujer le dejó “un costal de arroz” para que pudiera comer su familia. El último domingo de setiembre 2013 hizo de monitor en la eucaristía. Y en la introducción a la primera lectura del profeta Amós sentenció, en el mejor resumen que se puede hacer: “los millonarios hacen los que les da la gana”.

Lucila es una líder indígena que ha ido aprendiendo con los años. Su marido trabaja en la palma. Tiene cuatro hijos: el mayor intentó estudiar, pero no ha sido posible. El segundo no pudo terminar una carrera en la UNAP (Universidad de la Amazonía Peruana) por falta de presupuesto. Ha hecho de todo para conseguir dinero, pero no le alcanzó. El año pasado se casó en una iglesia evangélica en Iquitos. Su hija pequeña está estudiando en la UNAP con una beca y los apoyos propios de la Universidad para pueblos indígenas. Lucila vive a medio camino entre su comunidad, donde estudia su hija menor, e Iquitos donde están el resto de sus hijos. Su marido, en el departamento de San Martín, trabajando “en la palma”. “Le gustan que le exploten”, nos contaba un día Lucila, mientras pícaramente se reía, con esa risa que esconde mucho dolor.




“Ganancias” de los que se van a trabajar a Palmas Shanusi, Alto Amazonas, dejando en su casa mujer e hijos, a varios días de distancia.
 © Parroquia Santa Rita de Castilla, octubre 2013. 

San José de Parinari ha sido diezmada en los últimos años, la migración a Lima está siendo tan intensa que se ven muchas mujeres solas con sus hijos. Para titular la comunidad nativa de Shapajilla deberían incluir varias quintas y habitaciones donde se hacinan los humildes en Lima. En otra comunidad, Eutimio nos preguntaba el otro día: “padre, mi hijo está en Lima y cobra S/. 800.00, pero no nos envía nada”. Eutimio no comprendía que con S/. 800.00 en Lima no alcanza para una vida digna.

III.-
“… se vació a sí mismo, tomando la condición de esclavo” (Flp. 2, 7)

Como un sonsonete que se repite incansablemente escuchamos lo de “para triunfar hay que esforzarse”. Y nos les falta razón. Pero, a Ti, Señor de los Milagros, no te sirven esas buenas intenciones. La dureza de la cruz, el agotamiento, el dolor… Que esa llaga en tu costado guarde todos los sufrimientos de este bajo Marañón.

Cómo nos sorprende esa corona en la cabeza de un crucificado. Cómo nos sorprende que para triunfar hay que dejar todo. Porque solo aquellos que dejan todo pueden encontrarse contigo. Trepas y calculadores pueden retirarse. Cómo acercarnos a Ti que no quieres componendas e insistes en pasar por la cruz. En estos tiempos nuestros no encajarías, hay que ser más positivo. Una pizquita de psicología, buenos consejos y un pellizquito de autoayuda para vivir “que son dos días”. Como le dijeron a Pablo: eso de la cruz es un escándalo y una locura. Otro día le vinieron a decir “mañana te escucharemos”. Y Pablo, con una fe acrisolada a prueba de bombas, insistía que para los que tienen fe es “fuerza y sabiduría de Dios” (1 Cor 1, 22-25).

Y de cruz, Señor de los Milagros, te presentamos a esta selva baja. En mayo 2013 declararon en “emergencia ambiental” el río Pastaza. En setiembre 2013, el río Tigre. El río Corrientes está dividido, ese trabajo que tan bien saben hacer quienes tienen intereses turbios. Como las autoridades de tu época en Jerusalén que gritaban: “que lo crucifiquen, que lo crucifiquen”, porque es más importante que muera uno solo por todo el pueblo. ¿Y el Marañón? Ya han llevado muestras de agua, suelo y sedimentos. Esperemos que no truquen los resultados, como durante varios años hizo la UNAP, porque uno ya no sabe.


Capacitación de “movilizadoras”: voluntarias que atienden la salud materno-infantil en comunidades del bajo Marañón.
 © Parroquia Santa Rita de Castilla, octubre 2013. 

A pesar de nuestros fallos y debilidades, Señor de los Milagros, confiamos en Ti, con tus milagros, con tu poder, como te invocan en el bajo Marañón. Por eso te presentamos, Señor de los Milagros, a las familias de esta selva baja, roguemos al Señor.

Santa Rita de Castilla, octubre 2013

P. Miguel Angel Cadenas                                            P. Manolo Berjón
Parroquia Santa Rita de Castilla                                  Parroquia Santa Rita de Castilla
Río Marañón                                                              Río Marañón


domingo, 29 de septiembre de 2013

CARTA A LAS COMUNIDADES ACODECOSPAT

PARROQUIA SANTA
RITA DE CASTILLA

Sr. Presidente Comunal
Comunidad:


Santa Rita de Castilla, 16 de setiembre de 2013


De nuestra consideración:

Por las presentes reciba un saludo cordial al tiempo que deseamos se encuentre bien de salud junto con su familia y su comunidad.

Queremos darle a conocer un gran esfuerzo que se está realizando en nuestra zona. Las organizaciones indígenas ACODECOSPAT, AIDECOS y HUAYNAKANA KAMATAWARAKANA están en un proceso importante y muy interesante, que nosotros apoyamos plenamente. Han conseguido que el Estado peruano recolecte muestras de agua, de suelo y de sedimentos, mas la verificación de la situación real de los 18 km. de ducto (tubería) que va a los pozos petroleros frente a San José de Saramuro. Es la primera vez que el Estado peruano cumple este trabajo con las organizaciones indígenas para realizar este importante y trascendental compromiso.


© ACODECOSPAT 2013

Esta comisión estaba conformada, por parte del Estado peruano, por los siguientes ministerios:
- Ministerio del Ambiente:
- ANA (Autoridad Nacional del Agua),
- OEFA (Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental),
- SERNANP (Servicio Nacional de Areas Naturales Protegidas),
- Ministerio de Salud: DIGESA (Dirección General de Salud Ambiental),
- Ministerio de Energía y Minas: OSINERGMIN (Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería)

Por parte de las organizaciones indígenas han participado diversas personas de ACODECOSPAT que han visitado la zona para recolectar las muestras anteriormente dichas. Todo ello se llevó a cabo a mitad de setiembre 2013. Se va a necesitar un tiempo de espera, posiblemente hasta el próximo año, para que analicen estas muestras en el laboratorio y midan los niveles de contaminación.

Sin formar parte de esta comisión, por su cuenta, Pluspetrol también ha sacado muestras, seguramente para contrastar con los datos que obtenga el Estado peruano y poderse defender de las acusaciones de contaminación que se les viene encima. Felizmente el Estado peruano no ha permitido que Pluspetrol integre esta comisión, aunque ha ido a la cola, como ‘seguilón’, en un deslizador propio, pero no forma parte de la comisión Estado peruano – organizaciones indígenas de la zona.

Nos estamos jugando mucho. Hay que tener especial cuidado. Ahora más que nunca debemos estar unidos. Los resultados del Estado servirán para analizar los niveles de contaminación. Con esos resultados se podrá negociar con el Estado mejores condiciones de vida (remediación, limpieza de la contaminación, salud, educación, comunicaciones, becas, trabajo…). No olvidemos que Pluspetrol tiene su gente, también en el Estado peruano, no trabajemos para ellos, que ya se defienden solitos.


© ACODECOSPAT 2013

Nuestro interés debe ser qué hace el Estado peruano. Un dato: de los pozos petroleros del Lote 8 que hay en la Reserva Nacional Pacaya Samiria (frente a San José de Saramuro) y en algunos lugares del río Corrientes, Pluspetrol ha pagado al Estado peruano, en concepto de regalías, la cantidad de $US 1,110 millones (mil ciento diez millones de dólares americanos, casi tres mil millones de soles) desde que Pluspetrol extrae petróleo en este lote. ¿Cuánto ha ganado Pluspetrol? ¿Qué hace el Estado peruano con este dinero? ¿Cómo están nuestras comunidades? ¿Y nuestros hijos, que tienen que ir a buscar trabajo en Lima porque acá no hay futuro? De eso se trata, de nosotros y nuestros hijos. No dejemos que nos dividan las petroleras. Ya nos han engañado muchas veces. Queremos, exigimos que el Estado peruano nos trate como ciudadanos de primera categoría, como lo que somos: indígenas kukama, con orgullo, con mucho orgullo. No olvidemos que son las organizaciones indígenas las que han conseguido que el Estado peruano realice este trabajo, no otras organizaciones ni instituciones. A ellos, a las organizaciones indígenas, les debemos este fuerzo. Y a estas organizaciones indígenas apoyamos.

El éxito de todo este esfuerzo y trabajo es que todas las comunidades estén enteradas y participen en la exigencia de sus derechos. No es suficiente que las organizaciones trabajen. Necesitan nuestro apoyo, nuestras propuestas y toda la fuerza que tengamos y podamos conseguir. Nunca se sabe lo que puede suceder, pero podemos estar frente a una situación de gran importancia para el presente y el futuro.

Mientras esperamos los resultados de estos análisis debemos avanzar cómo queremos vivir en el presente y en el fututo, nosotros y nuestros hijos. No pensemos por las petroleras, sus hijos estudian en las mejores universidades y nos les pica el zancudo. Pensemos por nosotros y por nuestros hijos.



© ACODECOSPAT 2013

Terminamos con dos citas, una incompleta para que ustedes la cuenten y se rían, y otra de la Biblia. La primera de ellas dice así: “los animales estaban de fiesta. No querían invitar al sapo y al lagarto, por bocones. Y tampoco al tigre, por mal borracho. El tigre estaba queriendo pelear. El isango canta y el tigre quiere matarle, pero no le ve. El isango sube por la pata del tigre y grita en su oreja y el tigre se asusta”. Ustedes saben contarlo mejor, y deben contarlo. Es muy importante contarlo en la asamblea comunal cuando se lea esta carta.

La segunda cita dice así: “les aseguro que lo que hicieron a uno de estos más pequeños, me lo hicieron a mí” (Mt 25, 40). Para Jesucristo los más pequeños son ustedes, la gente de las comunidades, no las empresas. Nosotros rezamos para que este proceso sea bueno para las comunidades. Que Dios les bendiga.

Atentamente,


P. Manolo Berjón                                                       P. Miguel Ángel Cadenas
Parroquia Santa Rita de Castilla                                  Parroquia Santa Rita de Castilla
Río Marañón                                                              Río Marañón



miércoles, 7 de agosto de 2013

PELIGRA LA ESCUELA IKUARI DE RADIO UCAMARA

La escuela IKUARI de radio Ucamara para la enseñanza de la lengua kukama "Cantando y narrando" podría cerrar a casi un año de haberse abierto por no contar con apoyo para los maestros sabios ancianos y ancianas de la lengua kukama. Les pedimos que difundan este video clip que ha nacido en esta experiencia dura de recuperar la lengua kukama en Nauta-loreto-peru para ver si alguien nos ayuda a continuar este trabajo..

miércoles, 29 de mayo de 2013

CARGO DE DOCUMENTO PRESENTADO A FISCAL DE LA NACION



SOMOS KUKAMAS

"Kumbarikira", en lengua kukama klukamiria, es como decir "Compadrito". Este video fue realizado por Create your Voice y Radio Ucamara en la ciudad Nauta, en Loreto (a 2 horas de Iquitos, en Perú).
Es un gran trabajo de los amigos de CYV, a partir del trabajo realizado por años en Radio Ucamara con motivo de revitalizar el habla de la lengua del pueblo indígena kukama kukamiria en Nauta.

La Letra del Coro en Kukama y en Castellano
KUMBARIKIRA URUPUKIRA
TSA KUMBARI UTSU UKAIMA
KURACHI WIRI TIMA TSA KATUPI
TSA KUMBARIKIRA URUPUKIRA
(COMPADRITO GALLINACITO…
MI COMPADRITO SE HA PERDIDO…
DE DÍA NO APARECE…
MI COMPADRITO GALLINACITO…)


SIN TÍTULO, 2013







© Miguel Del Aguila Chota, Sin título, 2013
© foto: Parroquia Santa Rita de Castilla, marzo 2013



I.-

Mi nombre es Miguel del Aguila Chota, nací en Maypuco, distrito de Urarinas, provincia y región Loreto, el 13 febrero de 1980. Ahí estudié primaria y secundaria, y ahí continúo viviendo.


II.-

Este cuadro le he pintado de acuerdo al sueño que he tenido. El 2009 he sufrido una hernia cuando estaba cargando capirona en mi chacra. Durante ese tiempo hasta el 2011 no vivía tranquilo, tenía dolores, no me dejaba trabajar tranquilo en mi chacra. Conversando con mi mujer decía que en cualquier momento que tengamos una platita voy a mandarme operar. Hemos intentado sanarme durante todo ese tiempo con vegetales pero no he podido por motivo que las dietas son muy fuertes y somos jóvenes. No podemos hacer tanta dieta con algunos viajes. No se puede porque mis hijas son demasiado pegadas conmigo y se enferman cuando yo me salgo. Y eso fue el motivo que yo me mandé operar el 2011. Después de la operación mi papá me había recomendado que la renaquilla es muy buena. Durante 15 días me había tratado con puro suelda con suelda. Le pegábamos en el operado y le tomaba un poquito porque mi papá me decía que la renaquilla es más fuerte. Que vaya saliendo de mi cuerpo que está con medicina de la farmacia para recién tomar la renaquilla. A los tres días de terminar de tomar la suelda con suelda he comenzado a tomar la renaquilla. Por galones me lo preparaba mi papá, en unos baldecitos de pintura que hay por galones. Eso yo le tomaba como agua de tiempo. El día que me lo preparaba mi papá me pegaban la resina en el mismo operado, aquí en la vejiga. Le mezclaban con sangre de grado y resina de copaíba. Eso me lo pegaba mi mamá. Mi papá me cocinaba la renaquilla y eso tomaba yo como agua de tiempo. Yo no tomaba agua cruda. Puro eso de ahí he tomado durante 4 meses. A los 3 meses yo he tenido un sueño: cuando estoy viniendo [de la casa] de mi mamá me encuentro en la plaza una noticia: en la casa del señor Roger Padilla ha llegado un doctor y está haciendo análisis. Cuando me han operado he vuelto a casa y ya no he vuelto a irme para el chequeo, para que vean si está bien mi operado. Entonces en mi sueño digo: tengo que ir donde el doctor para que me revise. Es así que yo estoy en la plaza y miro hacia la casa y veo bastante gente. Entonces yo me fui y solamente me di cuenta que estoy frente a frente con el doctor y le digo que me vea mi operado. El doctor pone la mano y me dice que todo está bien, está sano, no te preocupes. Todo lo que yo he visto en el sueño, en la casa, la gente, el doctor. No le veía al doctor, por eso yo hago este dibujo para que las demás personas crean en esta planta vegetal que es muy buena. Yo durante estos 4 meses que he tomado, un mes más de lo que me ha dicho el doctor, pero no con idea de dejar de tomar, sino que ha venido la creciente y mi papá ya no podía traer. Durante ese tiempo yo no he podido tomar. Cuando ya ha pasado la creciente, 8 meses, he vuelto a tomar la renaquilla con trago. Después de eso ya no he tomado otro remedio. Hasta ahora gracias a Dios no siento ningún dolor. Este es el cuadro que he dibujado, lo que he soñado, lo que he visto está puesto en este dibujo.



© Miguel Del Aguila Chota, Sin título, 2013
© foto: Parroquia Santa Rita de Castilla, marzo 2013

domingo, 14 de abril de 2013

LA CARRASPERA DE LA CONVERSACIÓN



 “Entendemos perfectamente, los que vivimos acá poco podemos hacer, poco podemos contribuir a la visión del mundo exterior desde la visión occidental. Pero quisiéramos seguir aportando nuestros grandes conocimientos en el manejo de nuestra riqueza, nuestra cultura, que es el elemento fundamental del sostenimiento del pueblo. Nuestros ríos y nuestros bosques, [con los] que mantenemos una relación permanente, porque en ellos se encuentran los espíritus de las plantas, los espíritus de nuestros antepasados, que nos ayudan a seguir sobreviviendo, aún siendo amenazados permanentemente cuando se contaminan nuestras aguas. Porque la contaminación de nuestras aguas se relaciona directamente a la contaminación de nuestro territorio y nuestra vida”.

Alfonso López Tejada
Presidente ACODECOSPAT, palabras de bienvenida a la comisión.




Los días 20 y 21 de marzo de 2013 una delegación del Estado (dos congresistas que presiden comisiones al interior del mismo, dos representantes de OEFA[1], otro del Ministerio del Ambiente, uno del Gobierno Regional, y una representante de la Defensoría del Pueblo con sede en Iquitos, a los que se sumó, por propia iniciativa, el alcalde del distrito de Parinari) llegaron a la comunidad nativa Dos de Mayo – San Pablo de Tipishca en el distrito de Nauta, provincia y región de Loreto, para tener una ‘audiencia pública’ con los miembros de ACODECOSPAT[2]. El evento está englobado en la relación que están manteniendo 4 organizaciones indígenas (FEDIQUEP[3], FECONACO[4], FECONAT[5] y ACODECOSPAT) con el Estado a raíz del ‘circuito de contaminación’ por 40 años de extracción de hidrocarburos en las provincias de Loreto y Datem del Marañón, ambas en la región Loreto. Felicitamos a ACODECOSPAT por la valentía de sus propuestas y al Estado peruano por intentar escuchar a las poblaciones indígenas. Consideramos que es la mejor forma de trabajar y auguramos éxito al rumbo emprendido.


© Manolo Berjón, marzo 2013

Esto no es, ni pretende ser, una crónica. No tenemos competencia para tal. Es tan solo un intento subjetivo de acotar algunas cuestiones. Periodistas hubo en la reunión que pueden dar una visión ‘más objetiva’ de la misma o al menos intentar ser más imparciales. Consideramos que nuestra tarea es más cercana a observar las grietas, los resquicios, las improvisaciones…, en definitiva, la ‘carraspera de la conversación’, si se nos permite decir así.
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Preparando la llegada de la comitiva un grupo de dirigentes de ACODECOSPAT, con su presidente a la cabeza, estaban conversando algunos puntos. Con el arribo de los deslizadores aumentan las expectativas y toma cuerpo y densidad el evento. En la presentación de la delegación surge el primer desliz. Una de las congresistas afirma: “Tenemos el peso de representar un Estado en el que ya no se cree. Y en el que quizá, como Estado, ni siquiera creemos nosotros que nos toca representarlo. Pero es nuestro trabajo eso que nosotros llamamos nuestro país, y para reconstruirlo también los necesitamos a ustedes. Porque el Estado somos todos. Somos nosotras que hoy representamos al Congreso de la República, es Alberto que hoy representa al Ejecutivo junto con la OEFA, es Defensoría, es el alcalde, es el gobierno regional. Son las instituciones intermedias representadas por los maestros y por los sacerdotes y por los dirigentes de las diferentes comunidades. Estamos acá para escucharlos, estamos acá para tomar nota a sus pedidos y sus necesidades y trasladarlas. Desde el Congreso hemos asumido algunos compromisos concretos…” Primera sorpresa. Es curiosa la ambigüedad de palabras como ‘Estado’ o ‘país’. Es cierto que es un discurso improvisado, pero es interesante lo que refleja. Ya hemos acotado que lo nuestro son las aporías… En algún momento parece deslizar que está de acuerdo con el país [territorio que constituye una unidad geográfica o política, con fronteras naturales o artificiales], pero no con el Estado [cuerpo político de una nación]; como si el asunto político no le interesara. Pero por otra parte dice que el Estado somos todos (extendiéndolo más allá de los que son, véase por ejemplo el querer congratularse con los sacerdotes). La guinda del pastel: “Y en el que quizá, como Estado, ni siquiera creemos nosotros que nos toca representarlo”. Surgen las preguntas: entonces, ¿a qué han venido?, ¿en nombre de quién?, ¿para hacer qué? Nos parece que la buena intención no es suficiente. Puede que sea interesante para mantener una charla de café, pero no para sentarse en el Congreso.

En diversos momentos del evento varios miembros de la delegación insistieron en que este tipo de cuestiones ‘son un asunto personal’, más allá del trabajo que ahora desempeñan en el Estado. Les agradecemos la sinceridad y les creemos. Pero no es suficiente. No es suficiente cuando el Estado tiene oídos preferentes para unos pocos (entiéndanse, en este caso particular, compañías petroleras, con su capacidad de ‘persuadir’ al Estado) un entramado legal que perjudica los intereses de las poblaciones indígenas mientras se entretienen educadamente tomando un aperitivo. Lo sentimos congresistas, y resto de la delegación, no queremos que vengan a contarnos sus penas en el Estado, para eso no los necesitamos, los necesitamos para que peleen como representantes elegidos que son (muchos de sus electores no se sienten representados). La buena intención la pueden dejar para otra oportunidad, ahora queremos que hagan bien su trabajo. Y a las congresistas le pedimos que elaboren y defiendan buenas leyes, de esas que salvaguarden a los pueblos indígenas y acoten el terreno de las petroleras.

Después de la presentación de participantes hubo un ‘tiempo de descanso’. Se establecieron grupos informales y fluyó la conversación. Estábamos al lado del presidente de ACODECOSPAT hablando del tiempo, cuando se acercó una congresista y se produjo una deriva hacia asuntos más delicados: territorio, áreas naturales protegidas, titulación… Posteriormente se sumaron al grupo una asesora de la congresista y un representante de la OEFA. Cada participante mostrábamos percepciones diferentes y argumentos en direcciones contrapuestas, hasta que apareció otro desliz curioso. Hay que aprovechar ahora que ‘somos inmortales’, sentenció la congresista, a partir de julio dejo la presidencia de la comisión y pasaré a ser ‘un simple mortal más en el congreso’. ‘Desde la presidencia de la comisión se pueden hacer muchas más cosas’. Para oídos acostumbrados a lo religioso en plural, como los nuestros, nos sorprendió una afirmación así sobre la inmortalidad. ¿De verdad son inmortales? Quedamos estupefactos ante el olor que trasciende sobre el poder. ¡Pobres mortales!


© Manolo Berjón, marzo 2013

En la conclusión del evento surge otro desliz. Uno de los intervinientes de OEFA, que se presenta como un ‘técnico’, trata de aclarar la afirmación de un participante en la reunión y suelta una perla como la siguiente: ‘las aguas de los ríos de la Amazonía están clasificadas por río principal. En este caso categoría IV’. Mira hacia un lado (parece que alguien le pregunta fuera de micrófono) y lo vuelve a tomar para declarar: ‘categoría IV es conservación del ambiente acuático, no es agua apta para el día. La que se puede beber es agua categoría I, pero que tiene que ser potabilizada con procedimiento convencional o con procesos físico químicos’. Y toma asiento. Qué nos quería decir el ‘técnico’: ¿que en los ríos de la Amazonía no hay gente y se puede catalogar como categoría IV?, ¿que no importan las gentes de los ríos y mejor que se clasifique en categoría IV para dar prioridad a la inversión extranjera? No entendemos bien. Pero refleja poca simpatía por los pueblos indígenas y nada de empatía ni compasión, por no recordar eso de ciudadanos de primera, segunda, tercera… categorías. Hace falta ser muy ‘técnico’ para una afirmación de este calibre. Pero, ¿estarían de acuerdo que las aguas que abastecen Lima fueran clasificadas como categoría IV? Más les valdría hacer una ley sobre metales pesados, por poner un ejemplo, u otra ley de aguas que contemple a las poblaciones amazónicas. Los versados en la conversación insisten en la argumentación. Nosotros, desde la teología cristiana, preferimos percibir las asimetrías y desde ellas preguntarnos quién sufre, por qué y cómo remediarlo. En palabras sencillas: desde el Crucificado/Resucitado, ese que los cristianos tenemos como clave de lectura del mundo.

Hacia el final del evento, en el momento de las conclusiones, mientras algunos comisionados tomaban su última palabra, en la parte posterior del local se escuchaba en voz baja: “otro calmante”. Tan acostumbrados estamos a escuchar a miembros del Estado que no hacen su tarea que la frustración aparece en forma de pastilla. La voz baja, esa que no llega a utilizar el micrófono, entre otras cosas por cuestiones de poder y tiempo, saca a la luz el desengaño reinante. Ante un Estado lento, y muchas veces malintencionado, emerge la respuesta de la gente: una fuerte migración de jóvenes a Lima en busca de la bonanza económica peruana.

A fuer de ser tradicionales, recuperamos un concepto kukama y cristiano de envergadura. Uno de esos conceptos con los que no se sabe qué hacer y que muchos prefieren psicologizarlo o, en estos tiempos ‘impacientes con el mal’, diluirlo y desculpabilizarlo en errores o faltas, pero que nosotros nos resistimos a aguarlo: ucha[6], pecado. Sí, pecadores somos y, como tales, señalamos que nos fuimos antes de tiempo, cuando se retiraron las ONGs y el Estado. Nosotros, que tenemos por norma y costumbre quedar hasta el final, nos retiramos cuando ACODECOSPAT, ya solos, quedaron para evaluar la jornada. Un pecado más en estos curas que tienen a bien presentarse ante Dios y ante ustedes como lo que son: sacerdotes católicos. Ahí permanecieron los miembros de ACODECOSPAT evaluando la jornada, satisfechos con lo conseguido. Nos congratulamos con sus éxitos y rogamos a Dios (otro ‘concepto’ molesto en estos tiempos) que los proteja, los cuide y les infunda valor, y a nosotros perdone nuestros pecados.

Al final del evento se había escuchado la letra que dibuja[7] ACODECOSPAT en tan importantes temas como territorio, agua, identidad, educación, salud… Falta escuchar la música que acople la comisión que nos ha visitado. ¿Podrán danzar/bailar los indígenas? ¿O será un baile/danza exclusivo para petroleros?


© Manolo Berjón, marzo 2013

Reafirmamos que esta nota no pretende ser una crónica de la reunión, tan solo un botón de nuestra percepción subjetiva. Pretende encontrar algunos gazapos que deseamos resaltar para aclarar ‘la carraspera de la conversación’, o un ejercicio de gárgaras para aclarar la voz. Dicho lo cual reiteremos nuestra intención de valorar muy positivamente la conversación, la reunión, y alabamos este camino como uno posible para solucionar los grandes problemas existentes. Alentamos a ACODECOSPAT en el camino emprendido y le auguramos éxitos en su contribución al bien común, al tiempo que estamos sumamente agradecidos por su entrañable amistad.



P. Miguel Angel Cadenas                                            P. Manolo Berjón
Parroquia Santa Rita de Castilla                                  Parroquia Santa Rita de Castilla
Río Marañón                                                              Río Marañón


[1] OEFA: Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental
[2] ACODECOSPAT: Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca
[3] FEDIQUEP: Federación Indígena Quechua del Pastaza
[4] FECONACO: Federación de Comunidades Nativas del Corrientes
[5] FECONAT: Federación Comunidades Nativas del Tigre
[6] Ucha: pecado, culpa, delito, en kukama. Proviene del término quechua de Chachapoyas – Lamas ucha, culpa.
[7] Kuatiarata: dibujar y escribir. Preferimos traducirlo como dibujar porque oralidad y pueblos indígenas…